Centrada en la restauración de la paternidad y la identidad basada en el diseño de Dios. El mensaje enfatiza que la fractura social actual se debe a la falta de este llamamiento, lo que obliga a los jóvenes a buscar su identidad en influencias externas en lugar de recibirla de sus padres
A continuación, se presentan los puntos clave y las ocho lecciones fundamentales para que un padre realice el llamamiento de su hijo, utilizando como modelo la relación entre Dios Padre y Jesucristo:
Principios Fundamentales de Identidad
- Origen de la Identidad: Un hijo extrae su identidad principalmente de su padre, tanto genética como espiritualmente.
- Poder de Identificación: Aquello con lo que decidimos identificarnos tiene el poder de moldear nuestra vida.
- Conexión Generacional: Para entender a un hombre, es esencial conocer su relación como hijo con su propio padre.
- Llenado del Vacío: Si un padre no define la identidad del hijo, el mundo (amigos, modas o líderes) lo hará, a menudo de forma destructiva.
Las 8 Lecciones del Llamamiento Paternal
Basándose en el ejemplo bíblico de Jesús, se describen las acciones que un padre debe tomar:
- Involucramiento Profundo: Especialmente a partir de los 12 años, el padre debe involucrar al hijo en sus “negocios” y guiarlo a través de situaciones difíciles para que aprenda a depender de Dios.
- Establecer la Identidad: El padre debe declarar oficialmente quién es su hijo, dándole seguridad y afirmación, tal como Dios lo hizo en el bautismo de Jesús.
- Dios como Fuente: El padre debe preparar el camino para que el hijo reconozca a Dios como la fuente de su vida. La sujeción a los padres terrenales prepara al hijo para sujetarse a la autoridad de Dios.
- Atención a la Palabra: Enseñar al hijo a escuchar y obedecer cada palabra que sale de la boca de Dios, aprendiendo que la vida no siempre es cómoda ni fácil.
- Enfrentar los Deseos del Cuerpo: Un hombre debe aprender a controlar sus apetitos físicos (comida, sexo, comodidad) para no convertirse en esclavo de ellos.
- Confrontar la Codicia: Enseñar al hijo a esperar en la provisión de Dios en lugar de actuar por impulsos de avaricia o querer controlarlo todo.
- Conquistar el Orgullo: El llamamiento incluye guiar al hijo hacia la humildad y la mansedumbre, evitando el “show” o la autopromoción y confiando en que Dios exalta al humilde.
- Reconocer la Impotencia: Llevar al hijo a entender que no puede hacerlo todo en sus propias fuerzas (“Just do it” no es el camino de Dios) y que necesita el poder del Espíritu Santo.
Conclusión y Aplicación Espiritual
El propósito final del llamamiento es que el hombre “toque fondo” en su propia capacidad para que pueda levantarse en el poder de la adopción espiritual. Al recibir la identidad como hijos de Dios, nuestra fuente de provisión y seguridad cambia: dejamos de ser esclavos para ser reconocidos como hijos en quienes el Padre tiene complacencia.




